Grasas saturadas

Carmen Raya Saavedra

¿Son las grasas saturadas las malas de la película?

Aunque habitualmente se suele etiquetar coloquialmente a las grasas saturadas como “malas” y a las insaturadas como “buenas” empieza a haber suficiente evidencia científica que muestra que no todas las grasas saturadas aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular. (1)

La relación entre ingesta de ácidos grasos saturados y el riesgo de enfermedades cardiovasculares podría depender más de la fuente de éstos o del tipo de nutriente por el que hayan sido reemplazados. (2)

Si se reemplazan las grasas saturadas por grasas poliinsaturadas disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares mientras que este efecto no se observa al reemplazar éstas por hidratos de carbono. (3)

Durante años se han estigmatizado las grasas saturadas, lo que ha llevado a la comercialización de productos bajos en grasa pero a la vez ricos en hidratos de carbono, especialmente azúcares. Estos productos se han ganando la etiqueta de “alimentos más sanos” pero la realidad es que no suponen ningún beneficio.

Un ejemplo son los lácteos desnatados. En general se suele creer que  los productos lácteos desnatados (leche, yogures, quesos light), son más saludables mientras que estudios recientes indican que la grasa proveniente de estas fuentes podría estar asociada a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. (2)

Esto no significa que las grasas saturadas deban ser la principal grasa de la dieta. Lo ideal es que ese lugar lo ocupen grasas de origen vegetal pero sin necesidad de consumir productos lácteos desnatados y sin estigmatizar las grasas animales provenientes de buenas fuentes como la carne de calidad, no los productos cárnicos procesados.

  1. de Souza RJ, Mente A, Maroleanu A, Cozma AI, Ha V, Kishibe T, et al. Intake of saturated and trans unsaturated fatty acids and risk of all cause mortality, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: systematic review and meta-analysis of observational studies. BMJ [Internet]. 2015;351:h3978. Recuperado a partir de: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=4532752&tool=pmcentrez&rendertype=abstract
  2. Praagman J, Beulens JW, Alssema M, Zock PL, Wanders AJ, Sluijs I, et al. The association between dietary saturated fatty acids and ischemic heart disease depends on the type and source of fatty acid in the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition-Netherlands cohort. Am J Clin Nutr [Internet]. 2016;(C):1-10. Recuperado a partir de: http://ajcn.nutrition.org/cgi/doi/10.3945/ajcn.115.122671
  3. Hooper L, Martin N, Abdelhamid A, Davey Smith G. Reduction in saturated fat intake for cardiovascular disease. Cochrane database Syst Rev [Internet]. 2015;6(6):CD011737. Recuperado a partir de: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26068959

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